Brújula para prescriptores: una guía para descarbonizar tu actividad
El proyecto #BuildingLife lanza una serie de documentos guía dirigidos a los distintos agentes de la cadena de valor de la edificación, con el objetivo de acompañarlos en su proceso de descarbonización.
Esta guía busca servir como una herramienta práctica para ayudar a orientar la toma de decisiones y facilitar los primeros pasos hacia la transformación del sector.
El sector de la edificación tiene por delante un enorme reto de adaptación y cambio de su forma de trabajar y producir. Los modelos que se llevan aplicando desde hace años no son válidos para hacer frente al reto de la descarbonización ni de la sostenibilidad en general. Sin embargo, esta transición es una ventana de oportunidad para generar nuevos modelos de negocio, empleos y formas de trabajar más beneficiosas para el medioambiente, las personas y el propio sistema económico. Gran parte del sector es consciente de este cambio de paradigma y ya está definiendo un nuevo marco estratégico, mediante hojas de rutas sectoriales y empresariales, que nos guiará hacia la neutralidad climática en 2050.
Además, es responsabilidad de cada uno de los implicados liderar el debate para que el resto de los actores y empresas del sector incorporen la sostenibilidad como eje fundamental de su actividad. Generar nuevos conocimientos, comunicarlos y convencer al resto de agentes no solo nos permitirá avanzar en la descarbonización, sino que las empresas que inviertan en ello serán la vanguardia y referencia de todo el sector.
El papel de los prescriptores
Está en la mano de los prescriptores el diseño y la selección, dos de las capacidades que más impactan para alcanzar una descarbonización real.
Por un lado, el diseño de una edificación descarbonizada debe responder eficazmente a las necesidades planteadas, procurando al mismo tiempo generar el menor impacto ambiental posible: soluciones modulares e industrializadas de bajo impacto; estructuras optimizadas con el mínimo material posible; edificios bioclimáticos que necesiten poca energía en su uso; elementos recuperables en la deconstrucción, etc. Por otro lado, como prescriptores, deben ser conscientes de las características de los productos que seleccionan, eligiendo de entre las soluciones adecuadas aquellas con menor impacto demostrado.
Este nuevo contexto requiere nuevos conocimientos y conceptos que se deberán integrar en la toma de decisiones: la perspectiva del ciclo de vida; la circularidad de los materiales; la digitalización; la integración de energías renovables; la aparición de nuevas herramientas como el Libro digital o el Pasaporte del edificio; los nuevos estándares de habitabilidad y salud, etc. todos estos aspectos definirán una nueva manera de diseñar edificios y de trabajar. Se trabaja cada vez más de forma colaborativa, integrando los intereses de los diferentes agentes en el proceso y, desde una posición privilegiada, transmitiendo a la sociedad la importancia de la sostenibilidad y la descarbonización, así como integrando en la edificación las nuevas necesidades de la sociedad.






